Enfermedades

El higado


El hígado y sus funciones

El hígado es un órgano voluminoso (3 Kg per término medio en el adulto), situado a la derecha del abdomen. Normalmente se compara con una gran ”fábrica química”.

De forma cónica, formado por tres grandes estructuras yuxtapuestas en serie. Una estructura vascular, llamada sinusoides, recibe la sangre oxigenada directamente del corazó mediante la arteria hepática (“hepática” = relativa al hígado) y del intestino mediante la vena porta, la cual se encarga de hacer llegar los nutrientes al hígado.

¡Un filtro inteligente! Cada minuto, 1,5 litros de sangre atraviesan este órgano para llegar al corazón por las venas centrales del hígado. Un segundo compartimento (celular) está constituido por hepatócitos, células que constituyen un 70% de la masa del hígado. Tiene como misión almacenar y devolver, después de necesitarse, los sustratos energéticos y las proteínas necesarias para el buen funcionamiento de todo el organismo. Els hepatócitos garantizan, por otra banda, la transformación, la inactivación o la eliminación de productos exógenos (com los medicamentos) o endógenos (com la bilirubina o el exceso de colesterol). Se eliminan irreversiblemente todas estas sustáncias potencialmente tóxicas en las estructuras biliares (tercer compartimento – pequeños canales, conductos biliares).

Las enfermedades del hígado pueden dar lugar a un gran número de afecciones. Cuando no se hace caso de estas o bien estas se convierten en crónicas, entonces la situación puede complicarse con una fibrosis, una desorganitzación de la arquitectura hepática, que coloquialmente denominamos “cirrosis”. Este término, pero, no prejuzga la causa de la enfermedad. En la fase de cirrosis, pueden suceder graves complicaciones, en particular, el cáncer. La principal afecció hepática puede ser la causa o como un resultado de la exposición del organismo a cierto tipo de venenos como el alcohol o a determinados medicamentso. La susceptibilidad varía de un paciente a otro i depende de predisposiciones genéticas, metabólicas o de la combinación de unos cuantos factores de riesgo. Se considera consumo de riesgo a aquello que estadísticamente se sitúa al límite máximo de 4 vasos de vino (considerando vino de graduación alcohólica de 10 grados) al día para el hombre, y de 2 vasos para la mujer. Referente a los desórdenes metabólicos, susceptibilidad, tenemos la diabetes y el desorden insulinoresistente asociado a una sobrecarga ponderal, los dos responsables de una afección del hígado llamado hepatitis esteatósica; de la exposición a los virus, incluidos los más peligrosos, son los virus B y C ya que pueden sobrevivir indefinidamente en el hígado y crear igniciones crónicas que pueden evolucionar en una cirrosis; de anomalías genéticas que comportan excesos específicos: de hierro (hemocromatosis), de cobre (degeneración hepatolenticular o enfermedad de Wilson) o de grasas, colesterol, triglicéridos (esteatosis); de patologías que afectan más específicamente a las estructuras biliares, siendo la más frecuente la litiasis biliar, presencia de cálculos en los conductos biliares; de afecciones como la cirrosis biliar primitiva (CBP), las colangitis inflamatorias, que estan incluidas en los mecanismos complejos aunque no aclarados del todo; de enfermedades cancerígenas del hígado y los conductos biliares que complican las enfermedades inflamatories crónicas en fase de cirrosis. El hígado también puede verse afectado por procesos cancerígenos procedentes de otros órganos. 

El esófago, el estómago y los intestinos delgado y grueso, con la ayuda del hígado, la vejiga de la bilis y el páncreas transforman buena parte de los nutrientes de los alimentos en energía y descomponen los componentes que no son nutritivos en deshechos para ser excretados.

El sistema biliar está formado de órgans y de un sistema de conductos que fabrican, transportan, almacenan i liberan la bilis en el duodeno para la digestión. Estos órganos son el hígado, la vejiga de la bilis y los conductos biliares cístico, hepático común y conducto de Wirsung (conducto pancreático).

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